Es curioso, hace tres semanas, en Navidad, a cero grados y sin un solo copo de nieve, tampoco estábamos contentos. Qué clase de Navidad es esta sin nieve, ya no es lo mismo que hace diez años, estos ya no son inviernos como los de antes, todavía no se puede esquiar porque no hay suficiente nieve. Qué decepción de invierno.
-¿Ustedes son católicos?- nos preguntó muy sonriente la mujer de la ONG mientras escribía algo en una carpeta. -Por supuesto, con todos los sacramentos en regla- le respondí. -Muy bien. Y… esa familia a la que quieren recibir en su casa, es una familia católica, ¿cierto? -No, verá, no conocemos a ninguna familia siria, simplemente queremos hacerles saber que estamos dispuestos a recibir a una o dos personas en nuestras casas. -Ah… ya veo… pues, verán, nuestra fundación ayuda únicamente a familias sirias católicas...