Cuando hay algún borracho jugando, los dardos pasan zumbándole la cabeza a alguno de los tres trabajadores que se turnan: el de pelo largo, el calvo o el borracho. Ayer, por supuesto, estaba el borracho. Una sola persona atiende todo el bar y es más que suficiente. Eso sí, si el barman sale a fumar, se cierra la barra.