He llorado con varios libros, me he reído también con muchos; tengo algunos favoritos, y a veces me siento muy contento de haberme topado con ciertas novelas o autores magníficos (siempre gracias a un amigo o a otro libro, nunca por mí mismo). Pero hay cuatro libros que me han cambiado la vida. Y los cuatro me la han cambiado para mal.