Mírame.

Mírame…

 

No.

No apartes la mirada.

 

No quites tus ojos de mis ojos.

 

Toma mis manos, si quieres,

pero mírame,

solo mírame,

y déjame mirarte en silencio…

 

Abrázame,

conóceme,

dibújame,

reinvéntame,

devórame,

desnúdame,

pero no dejes de mirarme.

 

Quiero sentir el susurro de tus ojos

sobre los míos,

sobre mi risa,

sobre todo mi cuerpo desnudo…

 

Tócame,

toca cada rincón y cada línea,

bébeme,

trágame, por favor,

¡Únete!

 

Posa tus manos sobre mi pecho,

y siénteme.

 

No.

No apartes la mirada,

no cierres los ojos,

aquí estoy,

siénteme…